La Escuela Primaria N.º 291 de Aguada Toledo, en Neuquén, fue inhabilitada transitoriamente entre octubre de 2026 y febrero de 2027 por la situación ambiental de su entorno, en una zona próxima a instalaciones hidrocarburíferas de Vaca Muerta. Mientras se realizan tareas de mitigación que deberá llevar adelante YPF, las clases fueron trasladadas a otro establecimiento y las familias reclaman información precisa sobre los riesgos y las medidas de protección.
Traslado de estudiantes y reclamo de las familias
La comunidad educativa manifestó su preocupación por el traslado de las clases a otra escuela, ubicada a unos 30 kilómetros por un camino de ripio. Según la información publicada, el recorrido implica más de cuatro horas diarias de transporte para las y los estudiantes. Las familias sostienen que la situación no afecta solamente a quienes concurren a clases, sino también a las personas que viven en el área rural.
El Gobierno provincial señaló que no se trata de un cierre definitivo y que se prevé el regreso a las instalaciones para el inicio del ciclo lectivo 2027, una vez realizadas las tareas de mitigación.
Emisiones de metano cerca del establecimiento
El caso está vinculado a emisiones detectadas en tanques de YPF en Sierra Barrosa, ubicados aproximadamente a 1.100 metros de la escuela. De acuerdo con el Observatorio Internacional de Emisiones de Metano del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, las emisiones fueron detectadas por satélite durante un período de un año, entre mayo de 2025 y mayo de 2026.
La Secretaría de Ambiente de Neuquén informó que realizó una inspección y mediciones en la zona. Sin embargo, especialistas citadas en la cobertura periodística plantearon dudas sobre la idoneidad del instrumento utilizado para evaluar emisiones en un entorno industrial abierto. La comunidad y organizaciones socioambientales reclaman que se garantice el acceso a información ambiental clara e independiente.
Impactos ambientales y sanitarios
El metano es un potente gas de efecto invernadero y las actividades hidrocarburíferas pueden emitir también otros contaminantes atmosféricos. La exposición a determinados contaminantes puede afectar la salud, con especial preocupación por las infancias y las personas que viven cerca de instalaciones industriales. La evaluación de estos riesgos requiere mediciones adecuadas, información pública y controles transparentes.
La situación vuelve a poner en debate cómo se distribuyen los costos sociales y ambientales de la explotación hidrocarburífera, y la responsabilidad estatal de proteger el derecho a la educación, la salud y un ambiente sano.
Fuente: Observatorio Petrolero Sur (OPSur). Información complementaria: Noticias Ambientales de Argentina.
Leer la noticia completa en Noticias Ambientales de Argentina.